Venimos hablando en estas columnas sobre los diversos compromisos y acciones que comienzan a acordarse a nivel mundial con el fin de lograr objetivos consensuados por todas las partes en el COP 21 de Paris en el año 2015. Se debe lograr llegar antes de finales de este siglo, a un incremento de la temperatura por debajo de 2 grados respecto a los niveles preindustriales, y de ser posible limitarlo a 1,5 grados. A este compromiso se le ha sumado un nuevo desafío planteado en la COP26 de Glasgow, de noviembre del año pasado donde se ratificó el compromiso de lograr la llamada carbono neutralidad para 2050.

Energías renovables: situación actual

Si analizamos los valores de emisiones producidas por la actividad humana sobre el planeta sin lugar a duda el lugar más destacado está representado por los combustibles de origen fósil (carbón, gas y petróleo). Si se pretende cumplir con los dos compromisos descriptos la humanidad tiene que entrar de lleno en lo que se denomina una etapa de transición energética. La misma consiste en cambiar el actual sistema energético radicado en los combustibles fósiles a uno de bajas emisiones o sin emisiones de carbono, basado en fuentes renovables. Últimamente redoblando la apuesta también se pretende la implementación de fuentes energéticas que logren fijar carbono mediante diferentes tipos de tecnologías.

No solo se trata de un cambio de fuente de energía, sino que se le debe adiciona un manejo inteligente de las redes de distribución y despacho, así como un uso racional de la misma. Se cita reiteradamente a la electrificación de los consumos como una gran oportunidad. – La misma requiere ir reemplazando la electricidad producida a partir de fuentes fósiles por la generada por fuentes renovables, que hace más limpios otros sectores.

La humanidad ya ha transitado por transiciones energéticas anteriormente como la madera al carbón en el siglo XIX o del carbón al petróleo en el siglo XX. Dichos cambios estuvieron impulsados por incrementos de densidad energética y reducción de componentes logísticos. La actual transición se caracteriza por no estar limitada a un solo tipo de fuente ya que conviven la de origen solar, eólico, biomasa mareomotriz entre las principales.

Características de la Transición energética del siglo XXI

Uno de los aspectos críticos para tener en cuenta son los costos de cada fuente y como ellos pueden afectar al resto de la actividad económica. En este sentido asistimos a una verdadera revolución energética con cambios de gran importancia. En la última década (2010-2019) los costes de las tecnologías renovables han bajado significativamente:

Evolución costo unitario vs uso de energías renovables
Evolución costo unitario vs uso de energías renovables. Fuente: Informe IPCC 2022 Mitigación del Cambio Climático.

En consecuencia, tal como se observa en la imagen y como se describe en el último informe del IPPC sobre Mitigación del Cambio Climático, la adopción de estas tecnologías también aumentó significativamente.

Por otro lado, asistimos a expansiones significativas de los biocombustibles líquidos en muchos países y el biometano constituye una alternativa muy atractiva frente a la volatilidad de la oferta fósil en el caso europeo.

Hay claros ejemplos en muchos países que la transición energética también está provocando efectos positivos a nivel económico y social. Las nuevas fuentes se caracterizan por su mayor dispersión en los territorios agregando valor a la producción y generando nuevos empleos a nivel local.

La transición energética ya es una realidad y solo resta esperar que se acentúe y acelere en los próximos años. Un eslabón fundamental estará dado por la reorientación de los actuales subsidios que hoy reciben los combustibles fósiles hacia las nuevas alternativas amigables con el medio ambiente.

En caso que tengas alguna duda o consulta al respecto, podés contactarnos a info@carbonneutralplus.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.